El plazo para impugnar un despido es de veinte días hábiles contados desde el día siguiente a la notificación. No son veinte días naturales, y esa diferencia decide muchos asuntos.
Qué cuenta y qué no
Los sábados, domingos y festivos no cuentan. Los días de vacaciones del trabajador, sí: estar fuera no suspende el plazo. Tampoco lo suspende desconocer que se podía recurrir.
Qué hacer el mismo día
Traiga la carta de despido y el justificante de la fecha de notificación. Con esos dos papeles se puede calcular el plazo exacto y decidir si conviene la papeleta de conciliación ante el SMAC antes de la demanda.
Pasado el plazo, el despido gana firmeza y la vía se cierra.
